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Cómo hacer una estructura de desglose de trabajo

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Por Emilio García

15 January, 2026

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Recuerdo uno de los primeros proyectos que un compañero tuvo que realizar como Project Manager

El plan parecía sólido, el cronograma estaba claro y el equipo estaba motivado. Sin embargo, a las pocas semanas todo empezó a desordenarse

Tareas que no estaban contempladas, entregables poco claros y discusiones constantes sobre quién era responsable de qué. El problema no era la ejecución. Era que nunca se había comunicado de forma que fuese entendible para todos.

Al escuchar su anécdota entendí el valor real de una estructura de desglose de trabajo. No como un documento burocrático, sino como una herramienta para pensar mejor el proyecto antes de correr a ejecutarlo.

Las estructuras de desglose de trabajo existen precisamente para evitar ese caos inicial. 

Ayudan a dividir un proyecto complejo en partes manejables, visibles y asignables. Cuando se usan bien, alinean al equipo, reducen riesgos y hacen que el avance del proyecto sea mucho más predecible.

Si te has preguntado qué es edt, o qué es una estructura de desglose de trabajo, la respuesta es esta: es una forma estructurada de dividir un proyecto en entregables y tareas más pequeñas, hasta que cada parte sea clara, medible y gestionable.

Para los Project Managers, la estructura de desglose de trabajo de un proyecto no es un extra opcional. Es una base

Sin una EDT bien construida, los cronogramas se vuelven frágiles, los presupuestos se desajustan y el control del alcance se complica desde el día uno.

En este artículo vamos a profundizar sobre:

  • Qué es una estructura de desglose de trabajo (EDT) 
  • Los pasos para crear una estructura de desglose de trabajo EDT clara y funcional
  • Un EDT ejemplo aplicado a un proyecto real
  • Las ventajas concretas de trabajar con una EDT bien diseñada
  • Recomendaciones prácticas para evitar errores comunes al crearla

Si alguna vez sentiste que tu proyecto se te fue de las manos sin entender exactamente en qué punto ocurrió, este artículo te va a dar un marco claro para evitarlo. 

Una buena EDT no garantiza el éxito, pero sí te da algo fundamental como Project Manager: control, claridad y una base sólida para tomar mejores decisiones.

¿Qué es una estructura de desglose de trabajo?

Una estructura de desglose de trabajo es una herramienta de planificación que divide un proyecto en entregables y componentes más pequeños, organizados de forma jerárquica. 

Su objetivo principal es hacer visible todo el trabajo necesario para completar un proyecto, sin enfocarse todavía en tiempos o secuencias, sino en el alcance completo del trabajo.

En términos simples, una EDT responde a una pregunta clave para cualquier Project Manager: ¿Qué hay que entregar exactamente para que el proyecto se considere terminado?

Cada nivel de la estructura de desglose de trabajo descompone el proyecto en partes más manejables, hasta llegar a paquetes de trabajo que pueden asignarse, estimarse y controlarse. 

Una EDT bien construida no describe actividades, sino entregables claros, lo que permite un mejor control del alcance y reduce ambigüedades desde el inicio.

Breve historia de la estructura de desglose de trabajo

El concepto de la estructura de desglose de trabajo surgió en proyectos de gran escala y alta complejidad, especialmente en programas militares y aeroespaciales durante la segunda mitad del siglo XX. 

Organizaciones como el Departamento de Defensa de Estados Unidos necesitaban una forma estándar de planificar, controlar costos y asegurar que nada crítico quedara fuera del proyecto.

Con el tiempo, esta metodología se formalizó y fue adoptada por disciplinas como la ingeniería, la construcción y, más adelante, la gestión de proyectos moderna. 

Hoy, la EDT es un estándar reconocido en marcos como el PMBOK y se utiliza en proyectos de todo tipo, desde desarrollos tecnológicos hasta iniciativas organizacionales.

Lo interesante es que, aunque su origen es técnico, la estructura de desglose de trabajo ha demostrado ser igual de útil en proyectos menos rígidos, incluidos entornos híbridos donde los equipos trabajan desde oficina, casa o incluso espacios de coworking.

Enfoque técnico de una EDT

Desde un punto de vista técnico, una estructura de desglose de trabajo cumple varias funciones clave:

  • Define el alcance total del proyecto sin duplicaciones
  • Establece una jerarquía clara de entregables
  • Sirve como base para la estimación de costos y tiempos
  • Facilita la asignación de responsabilidades
  • Permite un mejor seguimiento y control del avance

Un principio fundamental es que la EDT debe cumplir la regla del 100%. Esto significa que la suma de todos los elementos de la estructura debe representar el 100% del trabajo del proyecto, sin omisiones ni duplicaciones.

Además, la EDT no es solo un documento de planificación inicial. Es una referencia viva que apoya la toma de decisiones a lo largo del proyecto, especialmente cuando aparecen cambios, ajustes de alcance o nuevas dependencias.

En resumen, entender qué es una estructura de desglose de trabajo no es solo aprender una definición. Es adoptar una forma de pensar los proyectos de manera estructurada, técnica y orientada a resultados, algo esencial para cualquier Project Manager que quiera mantener control real sobre sus proyectos.

Pasos para realizar una EDT

Pasos para hacer una estructura de desglose de trabajo EDT

Crear una estructura de desglose de trabajo EDT no es un ejercicio teórico. Es un proceso práctico que ayuda a convertir un proyecto complejo en algo entendible, estimable y controlable. 

Estos pasos están pensados para Project Managers que necesitan claridad operativa, no documentos decorativos:

1. Definir el entregable final del proyecto

El primer paso es establecer con absoluta claridad qué se considera el resultado final del proyecto. No se trata de actividades, sino del entregable completo que marca el cierre exitoso.

Ejemplo: En un proyecto de implementación de software, el entregable final no es “configurar el sistema”, sino “sistema implementado, probado y aceptado por el cliente”.

2. Identificar los grandes entregables

Una vez definido el entregable final, se divide el proyecto en grandes bloques de trabajo. Estos suelen corresponder a fases, componentes o áreas funcionales.

Ejemplo: Para un proyecto de lanzamiento de producto, los grandes entregables pueden ser: diseño, desarrollo, pruebas, capacitación y lanzamiento.

3. Descomponer cada entregable en subentregables

Cada bloque principal se desglosa en partes más pequeñas hasta que el trabajo sea claramente entendible. Aquí es donde la estructura empieza a tomar forma jerárquica.

Ejemplo: El entregable “pruebas” puede dividirse en pruebas funcionales, pruebas de integración y pruebas de aceptación del usuario.

4. Llegar a paquetes de trabajo gestionables

El objetivo es descomponer hasta llegar a paquetes de trabajo que puedan estimarse en tiempo, costo y recursos. No deben ser ni demasiado grandes ni demasiado detallados.

Ejemplo: “Pruebas funcionales” puede dividirse en: definición de casos de prueba, ejecución de pruebas y registro de incidencias.

5. Validar la regla del 100 %

Antes de cerrar la EDT, es fundamental revisar que la suma de todos los elementos represente el 100 % del trabajo del proyecto. Nada debe sobrar y nada debe faltar.

Ejemplo: Si un proyecto incluye capacitación al usuario final, pero no aparece en la EDT, el alcance está incompleto y generará problemas más adelante.

6. Alinear la EDT con el propósito del proyecto

Finalmente, la estructura de desglose de trabajo debe alinearse con los objetivos y resultados del proyecto. Esto asegura que cada paquete de trabajo contribuya de forma directa al valor que se quiere generar.

Ejemplo: Si el objetivo del proyecto es reducir tiempos operativos, cada entregable debe justificar cómo aporta a esa mejora, evitando tareas que no agreguen valor real.

Estructura de desglose de trabajo: ejemplo práctico

Hace un tiempo acompañé a un Project Manager que estaba liderando un proyecto que, en papel, parecía sencillo: organizar una serie de encuentros presenciales para un equipo que llevaba más de un año trabajando de forma remota. 

El objetivo no era solo reunirse, sino mejorar la coordinación, alinear expectativas y fortalecer la colaboración.

Al inicio, el plan se veía así: “Organizar encuentros mensuales para el equipo”. 

Nada más. 

Sin embargo, en cuanto el proyecto arrancó, comenzaron los problemas habituales: dudas sobre responsabilidades, costos que no estaban contemplados y tareas que nadie sabía quién debía ejecutar.

Fue ahí cuando decidieron construir una estructura de desglose de trabajo de un proyecto.

Primero, definieron el entregable final con claridad: “Encuentros presenciales ejecutados, con participación del equipo, espacios reservados, agenda definida y retroalimentación documentada”.

A partir de ahí, el proyecto se dividió en grandes entregables:

  • Planeación de los encuentros
  • Logística y espacios
  • Comunicación y coordinación del equipo
  • Ejecución de los encuentros
  • Evaluación y cierre

Luego, cada uno de estos entregables se desglosó en subentregables más concretos. Por ejemplo, “logística y espacios” se dividió en:

  • Definición de ciudades y fechas
  • Selección de espacios
  • Gestión de presupuestos
  • Confirmación de reservas

En este punto, el Project Manager recordó una experiencia previa usando Pluria para coordinar espacios de trabajo flexibles en distintas ciudades. No como parte central del proyecto, sino como una referencia práctica de cómo simplificar la selección y reserva de espacios sin agregar complejidad operativa.

Al seguir desglosando el trabajo, llegaron a paquetes de trabajo claros y asignables. Cada paquete tenía un responsable, una estimación de tiempo y un resultado esperado. 

Ya no había tareas difusas como “ver temas de logística”, sino acciones concretas como “confirmar reservas de espacios para el encuentro de marzo”.

Al validar la regla del 100%, se dieron cuenta de algo importante: no habían incluido el seguimiento posterior a los encuentros. Ese pequeño detalle habría pasado desapercibido sin la EDT y habría dejado el proyecto incompleto.

Gracias a esta estructura de desglose de trabajo ejemplo, el proyecto dejó de sentirse caótico. No porque fuera pequeño, sino porque ahora todo el trabajo estaba visible, ordenado y bajo control.

Este tipo de ejemplo demuestra que una EDT no es solo para proyectos técnicos o de gran escala. Es una herramienta útil para cualquier iniciativa donde la claridad y la coordinación marcan la diferencia.

Ventajas de usar una EDT

Ventajas de tener una estructura de desglose de trabajo de un proyecto

Trabajar con una estructura de desglose de trabajo de un proyecto cambia la forma en que se planifica y se controla el trabajo. No se trata solo de ordenar tareas, sino de crear una base sólida que permita anticiparse a problemas y tomar mejores decisiones durante todo el ciclo del proyecto.

A continuación te dejo cinco ventajas específicas de realizar una EDT:

  • Mayor claridad del alcance: Una EDT hace visible todo el trabajo que forma parte del proyecto. Esto reduce interpretaciones distintas sobre qué está incluido y qué no. Esto significa menos discusiones y mayor control del alcance desde el inicio.
  • Estimaciones más realistas: Al dividir el proyecto en paquetes de trabajo pequeños, las estimaciones de tiempo y costo se vuelven más precisas. Esto reduce sorpresas durante la ejecución.
  • Mejor asignación de responsabilidades: Cada paquete de trabajo puede tener un responsable claro. Esto evita zonas grises donde nadie se hace cargo o varias personas asumen lo mismo.
  • Seguimiento y control más efectivos: Con una estructura clara, el avance del proyecto se puede medir de forma objetiva. El Project Manager puede identificar retrasos o riesgos antes de que se conviertan en problemas mayores. 
  • Menor riesgo de omisiones: La regla del 100% obliga a pensar en todo el trabajo necesario. Esto ayuda a detectar tareas que normalmente se olvidan, como validaciones o cierres. 

En conjunto, estas ventajas hacen que la estructura de desglose de trabajo no sea solo un documento inicial, sino una herramienta de control continuo

Recomendaciones para realizar un EDT

Crear una estructura de desglose de trabajo efectiva requiere más que seguir un formato. La calidad de la EDT depende de las decisiones que se toman al construirla y del nivel de claridad que se logra antes de pasar a la ejecución.

  • Enfócate en entregables, no en actividades. Esto ayuda a mantener el foco en el alcance y no en la ejecución temprana.
  • Evita niveles de detalle excesivos. El objetivo es llegar a paquetes de trabajo gestionables, no a una lista interminable de tareas.
  • Involucra al equipo desde el inicio. Construir la EDT en conjunto permite detectar omisiones y supuestos incorrectos.
  • Valida siempre la regla del 100%. Revisa que todo el trabajo necesario esté incluido y que no haya duplicados.
  • Mantén consistencia en la estructura. La coherencia facilita la lectura, el seguimiento y la comunicación del proyecto.
  • Revisa y ajusta la EDT cuando el proyecto cambie. Si el alcance se modifica, la estructura debe actualizarse para seguir siendo una referencia confiable.

Seguir estas recomendaciones no elimina todos los riesgos, pero sí reduce de forma significativa la incertidumbre. Una EDT bien pensada se convierte en una aliada constante del Project Manager durante todo el proyecto.

Equipo realizando una EDT

Conclusión

La estructura de desglose de trabajo no es un documento más dentro del proyecto. Es una forma de pensar antes de ejecutar. Cuando el trabajo está bien descompuesto, los riesgos se hacen visibles, las responsabilidades se aclaran y el control del proyecto deja de ser reactivo.

Para los Project Managers, dominar la EDT significa reducir incertidumbre desde el inicio y tomar decisiones con mayor fundamento a lo largo del ciclo del proyecto.

Si quieres empezar a aplicar esto hoy, elige tu próximo proyecto y construye una EDT antes de definir tiempos o recursos. 

Ese ejercicio, aunque tome poco tiempo, puede marcar la diferencia entre un proyecto que se improvisa y uno que se gestiona con claridad desde el día uno.

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