¿Ha llegado la “Gran Renuncia» a Europa?

Delia Pușcă

9 minutos para leer

The Great Resignation in Europe

Junio de 2021: 4 millones de dimisiones en Estados Unidos. Un mes después, otros 4 millones de dimisiones. Agosto, septiembre, octubre, nada nuevo según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, la tendencia sigue al alza.

Europa, mismo escenario. Uno de cada tres empleados tiene previsto cambiar de trabajo en 2022. Según una encuesta realizada por Genesis Property, entre las razones destacan la oficina y la forma de trabajar de las empresas. 

Todo esto es un indicativo de lo que ahora denominamos la Gran Renuncia. El fenómeno que está haciendo que empresas y profesionales de RRHH del mundo entero se pregunten: ¿son reales las cifras de dimisiones? ¿Se pueden sacar ya conclusiones globales? ¿Cómo se prevé que impacten al mercado laboral local? 

Una cosa es cierta, la pandemia ha cambiado los sistemas de trabajo, redefiniendo las expectativas de los empleados y modificando radicalmente la dinámica empleador-empleado.

Se ha hablado mucho del burnout como consecuencia directa de la pandemia, uno de los factores de estrés más visibles en los últimos dos años. Siendo el sistema sanitario el mayor afectado por este agotamiento y las malas condiciones de trabajo, no sorprende que la mayor tasa de renuncia fuese del personal médico. 

La encuesta también subraya que más de la mitad de los empleados europeos apuestan por una transformación radical de las oficinas de la empresa este año. La mayoría quiere ver tanto una mejora en términos de sistemas sanitarios (61,5%) como espacios interiores especialmente creados para estimular el bienestar (47,5%) y la colaboración segura de los equipos (37,8%).

En una economía en constante cambio, puede que no esté claro si la pandemia es la causa de la ola de dimisiones o no. Un reciente artículo de la  BBC nos lleva a preguntarnos por qué Europa no se está viendo tan afectada por la Gran Renuncia, barajando potenciales factores como las estructuras, sindicatos y el propio papel de las instituciones.

Estados Unidos vs. Europa

«En la Unión Europea, las instituciones del mercado laboral, las negociaciones entre sindicatos y empresarios y las manifestaciones y huelgas, sirven para expresar el descontento. Al mismo tiempo, las entidades de la UE son fuertes y reducen sus posibilidades de ver algo similar a la Gran Renuncia aquí en la UE«, dijo Elvira González, experta en mercado laboral y política de empleo del Centro Europeo de Expertos.

Por otro lado, un documento emitido por la Comisión Europea “Great Lockdown versus Great Recession“ nos muestra los patrones, similitudes y diferencias entre estas dos crisis. 

El estudio muestra que los elementos comunes de las dos crisis destacan por los fuertes descensos de la actividad económica, combinados con aumentos igualmente fuertes del desempleo. En la Gran Recesión de 2009, se produjeron diferencias significativas en el PIB, especialmente en los países de renta alta y media, mientras que muchos países de renta baja sólo experimentaron ligeros descensos en el crecimiento de los ingresos. Paradójicamente, esto es lo mismo que estamos experimentando tras la crisis de COVID-19, según un informe de Perspectivas de la economía mundial del FMI de 2020.

La tasa de desempleo en los países europeos 

En Alemania, la mayor potencia económica de Europa, la tasa de paro se situó en otoño del 2020 en su nivel más bajo desde el inicio de la pandemia: 5,5%.

En Francia, la tasa de paro se mantuvo casi estable en el tercer trimestre del año (+0,1 puntos respecto al trimestre anterior), alcanzando el 8,1% de la población activa en Francia, según las cifras publicadas en noviembre por el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos.

Los Estados miembros con menores tasas de desempleo son la República Checa (2,6%), los Países Bajos (3,1%) y Malta (3,2%). En cambio, España (14,6%) y Grecia (13,3%) tienen las tasas de desempleo más altas de la UE.

Eurostat calcula que en octubre había 14,32 millones de desempleados en la UE, de los cuales 12,07 millones se encontraban en los países de la eurozona.

«Los que dimiten voluntariamente lo hacen por diversos motivos, y sus dimisiones cuentan una historia totalmente diferente», afirma Martha Maznevski, profesora de comportamiento organizativo en la Ivey Business School de la Western University de Ontario (Canadá). Algunos eligen entre «lo bueno» y «lo mejor», otros, entre la supervivencia y los entornos tóxicos. 

El salario ya no es la única motivación de los empleados. Por ello, es primordial que las empresas aprendan a escuchar y capitalizar la necesidad de reconocimiento y aprecio por los logros, así como de formar parte de una cultura saludable de sus empleados. A esta lista se le podría añadir la necesidad de pertenecer a una organización que respete al empleado, donde la responsabilidad y la autonomía en el trabajo forman parte de los valores y principios internos.

Y es que, si se quiere evitar la dimisión, es crucial implementar estrategias que tengan como objetivo mejorar la motivación, y para ello es necesario, en primer lugar, tener un diagnóstico claro de lo que los desmotivó en primer lugar.

Y tú, ¿te planteas cambiar algo en tu vida profesional este 2022?

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Escrito por Delia Pușcă

Contributor

Periodista de profesión desde hace más de 10 años, pero enfocada a relaciones públicas y recursos humanos. Aprecio los buenos modales y el arte de la comunicación en todas sus formas. Considero que la elegancia en el comportamiento es la prerrogativa más preciada, un principio sobre el cual guío toda mi actividad.

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