El rol del gerente como entrenador

Ane-Mary Ormenișan

13 minutos para leer

el rol de entrenador del gerente

Para tener éxito o lograr un buen desempeño, las personas necesitan SABER (estar preparadas para ciertas tareas), SER CAPACES (tener habilidades cognitivas, analíticas, interpersonales, de aprendizaje, innovación, etc.) y QUERER (estar motivadas y lo suficientemente seguros de sí mismos para abordar las tareas con entusiasmo en el compromiso). Para alcanzar un potencial creciente, las personas tienen varias maneras de desarrollarse.

Los mentores son los que naturalmente nos transmiten lo que significa la pasión, la vocación, el voluntariado y a veces incluso el apostolado. Una vez que entran en nuestras vidas, nos dejan marcados para siempre, porque nos enseñan la colaboración, el amor incondicional, la generosidad, la gratitud (y no la competencia feroz, la envidia o la manipulación).

Por eso el mentor genera menos habilidades y más bien actitudes. La tutoría es quizás la forma de educación más sutil y difícil de cuantificar, pero también la más profunda y con efectos a largo plazo.

A través de la formación se transfieren conocimientos específicos y se entrenan habilidades (para SABER y para PODER), pero no hay garantías de que el aprendiz quiera poner en práctica o que tenga la oportunidad o el contexto para aplicar exactamente lo que se aprendió en los cursos. Por ello, es necesario entrenar con el mayor cuidado posible adaptado a las necesidades reales de los participantes.

La formación no siempre es suficiente (en el gimnasio, en el trabajo, en forma de formación técnica o de habilidades interpersonales y de gestión, interna o externa).

Cuando una persona es madura y está genuinamente motivada para desarrollarse profesional y personalmente, cuando afronta el trabajo actual y se prepara para un nuevo rol, cuando lidera personas, cuando se muestra deseoso de trabajar en un nivel más profundo de su identidad individual y profesional, entonces conviene recurrir al coaching.

El coaching se basa en acompañar, espejar y reflexionar, no asegura una transferencia de conocimientos o habilidades, sino que utiliza el bagaje personal y profesional del cliente, brindándole el desafío de buscar e identificar otras perspectivas o soluciones, para clarificar sistemas de creencias. y valores, para crear o cambiar paradigmas de trabajo y de vida.

El coach escucha, pregunta, retroalimenta, reflexiona, provoca constructivamente, accediendo al pensamiento y emociones del cliente en un contexto confidencial y seguro. El entrenador trabaja para el futuro, con el objetivo del desarrollo. Por eso hay que evitar la confusión entre coaching y terapia, aunque en ocasiones los métodos pueden ser similares.

La terapia busca apoyar la curación del pasado, la comprensión de los patrones mentales y conductuales adquiridos y la eliminación de los bloqueos actuales. El coaching trabaja con estos patrones mentales y de comportamiento para facilitar que el cliente sea consciente de su efecto y ayudarlo a formar patrones de crecimiento abiertos y productivos.

El coaching para el desarrollo de los gerentes es un proceso de desarrollo esencial, porque apunta, entre otros objetivos, a entrenar la versatilidad en términos de apelación a un espectro de comportamientos aparentemente opuestos (foco en la eficiencia, detalles, excelencia operativa vs enfoque en el futuro, crecimiento estratégico e innovación).

 El alto rendimiento ya no se trata tanto de los conocimientos adquiridos y las habilidades cognitivas, que tienden a ser similares, sino de refinar las habilidades interpersonales, la interacción matizada con diferentes personas, influenciar, vertical y horizontalmente, a quienes lo rodean para ayudarlo a hacer lo que se debe hacer.

 Comprender los patrones interpersonales disfuncionales (el lado oscuro de la personalidad que genera el desliz del comportamiento) es fundamental para el éxito del coaching («coaching en el lado oscuro»).

Para un directivo que ofrece coaching a sus empleados, es importante establecer muy claramente las condiciones de la relación, los indicadores de éxito y los objetivos concretos (cómo sabemos que hemos llegado a donde queríamos ir).

En su rol de coach de equipo, el gerente puede usar su talento para escuchar respetuosamente, para reconstruir, para reformular, poniendo bajo una luz diferente los enunciados, motivos, situaciones, para crear otras experiencias, para llamar la atención sobre otras posibilidades.

Así, el miembro del equipo puede ver las cosas desde una perspectiva diferente, ganando más control sobre una situación, transformándose o incluso reinventándose.

En el caso de un gerente, el proceso de coaching no es necesariamente tan estructurado como en el caso de un coach profesional. Es fundamental que el directivo entienda que es bueno planificar y sobre todo pasar tiempo de calidad con cada miembro del equipo.

La responsabilidad no es solo del gerente, sino también de cada uno de los miembros del equipo.

Desde el coaching técnico centrado en procesos y direcciones de trabajo, hasta la mediación de conflictos y situaciones dentro de los equipos, la “formación” tiene varias vertientes. Cuando existe una cultura de coaching, su desempeño se apoya en una retroalimentación constante y la organización es la principal beneficiaria.

Cuando eres entrenador, no eres gerente: es la primera regla de este «juego». Porque cuando somos gerentes, evaluamos a nuestra gente por las cosas buenas que hacen y, obviamente, también por las cosas malas. En el coaching no hay juicio, ni de situación, ni de valor. Es un “juego” de sinceridad y vulnerabilidad por ambas partes, con el fin de aumentar el rendimiento y mejorar la calidad de vida en el trabajo.

La falta de juicio, el posicionamiento al mismo nivel que el beneficiario del proceso de desarrollo (coachee), la paciencia y la atención son algunos de los aspectos que harán maravillas en la relación de coaching del directivo con las personas de su equipo.

El coaching podría ser una de las principales herramientas para los directivos

En nuestros tiempos, gestionar significa entender muy bien los recursos que tienes a tu disposición e identificar la forma más eficiente y eficaz de sacar el máximo partido a lo que tienes.

La optimización, a nivel humano, a medida que avanzamos en el tiempo, ya no se refiere estrictamente a la tecnología, sino que significa identificar el potencial que luego puedes desarrollar a través de la acción.

Es importante que alguien que quiera ofrecer coaching a otra persona conozca al menos los principios básicos del coaching y el arte de hacer preguntas correctamente. Si un directivo quiere ofrecer coaching a las personas de su equipo, lo ideal sería que pasara primero por una formación autorizada.

Trabajar con las personas, más precisamente con su mente y alma, se debe realizar con una metodología adecuada, con feedback y con la máxima consideración por el que está delante.

La presencia tiene un poder que le permite al gerente acceder a algo más allá de lo ordinario, y la conversación de coaching se traslada a un lugar fundamentalmente diferente. Aquí es donde está ocurriendo el mayor cambio. Se liberan las tensiones y se hacen posibles nuevos caminos.

El coaching de presencia permite al gerente tener el mayor impacto en sus clientes y convertirse en una verdadera fuerza positiva dedicada al cambio.


Bibliografía:

  • Artículo “Characteristics of leaders based on principles” – Author Liliana-Cristina Sandu
  • Revista “CAREER”
  • Staff motivation: challenges and solutions – A practical guide for public service managers
  • Anne Sugar, Author – How to give positive feedback when it doesn’t feel natural
  • Manual for the course Human Resources Inspector, Author Ane-Mary Ormenișan (Project: “Training of employees involved in management activities and human resources through integrated programs – INSTRUCT -SV”, ID: 118136, contract no. POCU / 227/3/8 / 118136)

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Escrito por Ane-Mary Ormenișan

Contributor

Aceptar. Saber. Amar. Aprender. Para recibir. Regresar. ¡Para transformar!
En la sinuosa cronología de mi vida, estos son los verbos que siempre han definido mi existencia. También son ellos los que han suavizado mis oposiciones, que no fueron pocas …

Hoy soy fiel a mí misma de manera comprometida, amo a las personas de manera genuina, me expreso con libertad y traigo pasión a mis “ecuaciones” de vida, abriendo – siempre más amplias – “ventanas” al mundo que nunca cesan de sorprenderme.

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